martes, 31 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
UN NUEVO "PERIODISMO HÍBRIDO" -PRÁCTICA II-
miércoles, 18 de agosto de 2010
LIBERTADES DEL DERECHO CIBERNÉTICO

martes, 8 de junio de 2010
“ES EL PRIMER ORGANISMO SINTÉTICO QUE SE HA FABRICADO JAMÁS”
Craig Venter: vida artificial
La bacteria creada en los laboratorios del bioquímico estadounidense es una célula, con la particularidad de que no proviene de otra, sino que fue creada con ADN artificial.
Craig Venter logró -luego de 15 años de investigaciones- construir por primera vez un cromosoma sintético a partir de compuestos químicos en su laboratorio. Los cromosomas son los principales componentes de las células; portan los factores de la herencia y el genoma humano (en la especie humana hay en total 46 cromosomas). El procedimiento consistió en inyectar el cromosoma artificial en una célula ya existente; de esta manera, la célula toma al cromosoma como propio y modifica sus funciones y características naturales en base a él.
En declaraciones que realizó al periódico británico The Guardian, Venter aseguró que “es el primer organismo sintético que se ha fabricado jamás y lo afirmamos porque se deriva de un cromosoma totalmente artificial, fabricado con cuatro botellas de sustancias químicas en un sintetizador que arrancó con la información de un ordenador”. Por otro lado, otros idóneos en la materia aclaran que no han logrado realmente una célula artificial, ya que ésta no fue generada por completo a partir de elementos inertes. Se trata de un híbrido con la estructura natural de una bacteria y el material genético artificial añadido y adaptado a la misma.
De todas maneras, el proceso de Venter recién ha comenzado; el logro se limitó a la creación de la mínima unidad de vida, que se denominó Mycoplasma mycoides (bacteria natural en la que se inspira) JCVI-syn1.0. El nombre de la bacteria JCV refieren a las iniciales del investigador: John Craig Venter, y el 1.0 indica que es el primer modelo de la célula, por lo que se confía en continuar evolucionando. Según el científico, una bacteria artificial de este tipo podría convertir en hidrógeno un 10% de la energía solar. El bioquímico estadounidense afirma que la tecnología genética es capaz de multiplicar el rendimiento de un proceso natural 10.000 ó 100.000 veces.
Por otro lado, según publicó The Guardian, existen personas que no son tan optimistas respecto al reciente descubrimiento. Pat Mooney, director de un organismo internacional privado de control de las tecnologías cuestionó sus aplicaciones futuras. La biología sintética es un campo de actividad de alto riesgo, motivada por la búsqueda de beneficios. Declaró sus reparos sobre la creación de vida artificial al mismo tiempo que afirmó “que las formas de vida creadas en laboratorio pueden convertirse en armas biológicas y amenazar también la biodiversidad natural".
jueves, 20 de mayo de 2010
“ESTO NO PARECE FÚTBOL, PARECE GUERRA”
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Hoy, yendo por Avenida Italia y adentrándose en Las Heras, el amarillo y negro predomina por sobre los demás colores. Esa es zona carbonera. No parece ser “zona” de aquellas personas que a diario viven allí; la mayoría de las persianas están cerradas y no hay gente fuera de sus casas aprovechando el domingo de descanso. Los hinchas aurinegros -algunos- se encaminan al estadio, otros se entonan empinando un vino en caja. “Cada vez que juega Nacional contra Peñarol es lo mismo; esto no parece un partido de fútbol, parece guerra”, revela Rodolfo Aguel de 61 años, mientras un padre pasa de la mano con su pequeña hija, ambos vistiendo la blusa manya. “Las personas normales estamos obligados a cerrar las persianas, a no dejar a nuestros nietos jugar tranquilos en el frente. Todo por culpa de los violentos”; desde detrás de la reja de su casa -aislado de la zona destinada para los hinchas de Peñarol- Rodolfo denota indignación en sus palabras: “tienen que haber más policías, más detenciones, así se termina con todo esto”. Al parecer, los más de 1100 efectivos policiales destinados al evento no son suficientes.
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Avenida 8 de Octubre y Jaime Cibils. Sector tricolor. No se ve a nadie con colores aurinegros, es todo rojo, azul y blanco. Un grupo de veinteañeros caminan por la avenida rumbo a la sede del Club Nacional de Football, lugar de encuentro de la barra brava; cantan, gritan, fuman y toman alcohol sin importarles los probables controles de alcoholemia a los que podrían ser sometidos. “Vienen borrachos, algunos están tomando desde la mañana”, asegura Hilda Rocha, vecina que reside en la calle Jaime Cibils a una cuadra de la sede. “A la vuelta, cuando termina el partido es peor; siempre hay corridas, pedradas, vidrios rotos y problemas con la policía”; “a mi nieto, que viene siempre con el auto le pido por favor que lo entre. No va a ser la primera vez que algún coche se quede sin vidrios” agrega con propiedad.
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Más cercano al Centenario, Pablo Taboada de 36 años camina alrededor de su puesto gritando repetidamente y con voz grave: “¡banderas!”. “Tenés que estar atento de que no pase alguno de vivo y te quiera robar alguna”, cuenta Pablo mientras le da el cambio a un cliente. “Es un ambiente complicado, pero la mayoría es gente de bien, son los menos los malandros”. Pasa un padre con sus dos hijos y se lleva dos banderas de Nacional; “le guste a quien le guste hoy es cuando más vendemos” dice con una sonrisa.
